Entrenamiento Emocional VR
En minería la "carga laboral" se aborda como si fuera un dato objetivo (turno, dotación, KPIs). Pero en la práctica, la carga también se "siente"… y ese "sentir" depende de cómo el cerebro construye significado en el momento.
Lisa Feldman Barrett plantea que las emociones no aparecen como botones automáticos, sino que el cerebro predice y simula lo que pasa dentro y fuera del cuerpo, y con eso arma "la experiencia" de angustia, rabia, seguridad o calma.
En una faena minera una instrucción por radio o una corrección en terreno puede construirse como: "presión y amenaza" (me cierro, me defiendo, me callo) o como "claridad y cuidado" (me ordeno, pregunto, pido apoyo)
No porque una persona sea "débil" o "difícil", sino porque el cerebro arma la emoción con historia previa + señales corporales + contexto + metas del momento. Además, no existe una "huella" única y fija para una emoción: la variación es la norma.
2) La percepción de carga laboral se dispara cuando el cerebro "predice" riesgo
En turnos con fatiga, ruido, calor, presión por continuidad operacional o experiencias previas de conflicto, el cuerpo manda señales (tensión, aceleración, agotamiento) y el cerebro puede traducirlas como "esto me sobrepasa". Esa traducción sube la carga percibida, aunque el plan del día sea el mismo.
3) Entre roles, no peleamos solo por tareas: peleamos por interpretaciones
Operación puede vivir una indicación como control o amenaza; supervisión puede vivir una pregunta como desafío. Resultado típico: malentendidos,
baja colaboración, "silencio operacional", silencio para "levantar la mano",
más fricción entre turnos/áreas.
4) Ponerle nombre a lo que sentimos cambia la respuesta y reduce conflicto
Barrett describe que las personas difieren en su granularidad emocional: la capacidad de distinguir con precisión lo que sienten (tensión, frustración, vergüenza, preocupación, agotamiento) en vez de meter todo en una sola bolsa como "rabia" o "estrés". Cuando tenemos pocas "etiquetas", reaccionamos más automático, discutimos más, y cuesta pedir ayuda o negociar.
¿Y cómo ayuda la Realidad Virtual a resignificar las emociones?
La Realidad Virtual puede acelerar el aprendizaje porque te pone "dentro" de situaciones sutiles y realistas (entre roles, bajo presión) para aprender a detectar señales internas/respiración/tensión), etiquetar mejor la emoción (con más precisión, reencuadrar ("esto es alerta", "esto es cansancio", "esto es amenaza percibida", no "me están atacando"), y tener una respuesta conductual más segura: preguntar, pedir apoyo, dar feedback sin escalar.
En simple: si las emociones se construyen, entonces podemos entrenar cómo las construimos, para que el trabajo bajo presión no se convierta en conflicto, silencio o daño entre personas.Haz clic aquí y empieza a escribir. Ipsum quia dolor sit amet consectetur adipisci velit sed quia non numquam eius modi tempora incidunt.


